Resumen: Una investigación en adultos sanos descubrió que respirar oxígeno suplementario inmediatamente antes de aprender mejoraba la capacidad de recordar palabras posteriormente, con beneficios observados tanto a los 10 minutos como a las 24 horas. El efecto se observó cuando se utilizó el oxígeno antes del aprendizaje (no antes del recuerdo) y no se replicó con aire comprimido. Los investigadores concluyeron que una mayor disponibilidad de oxígeno puede favorecer los procesos cognitivos implicados en el aprendizaje y la consolidación de la memoria.